En
el siglo XX, la política de Estados Unidos fue denominada diplomacia del
dólar y del gran garrote, es decir, dichas políticas iban enfocadas a
un apoyo económico a los países en subdesarrollo, sí y solo
sí los países realizaban cambios estructurales a favor del libre
mercado y la democracia; no obstante si se desobedecía se podía usar la fuerza
y tener un castigo, en otras palabras, la intervención se podía hacer si los
países no defendían el libre mercado o tenían una democracia.
Martín Francisco,
remarca lo común en las sociedades latinoamericanas dando la tesis principal de
su libro a no sólo culpar a una de las partes; contextualizando a un continente
rico con gente pobre principalmente se debe por la integración de factores tales
como: la falta de un sistema educativo de calidad, la religión y una
cosmovisión de ser los conquistados perdiendo con ello la responsabilidad
individual y social como persona, llevando finalmente a la corrupción que se
vive en todos los países latinoamericanos.
Finalmente,
podemos reflexionar que es normal que una sociedad poco educada, apegada a una
religión puede ser un blanco fácil de dominación para Estados Unidos, pero
tampoco podemos decir que al ser presa fácil, es normal que los países se deban
aprovechar de los demás; siendo en general la culpa de todos y lo que debemos
aprender es que nuestros países necesitan mayor gente preparada, con
responsabilidad social y sobretodo que luche por lo que desea de la forma
correcta.
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